Base de la tinta
La tinta al agua es más manejable sobre papel absorbente; la tinta al alcohol seca más rápido y se difumina distinto.
Herramientas para lettering, contraste, medición y organización del espacio de trabajo.
Un marcador de punta fina favorece líneas controladas; uno más ancho cubre superficies con otra velocidad. Revisá siempre la base de la tinta y la compatibilidad con el papel. Para carboncillo, el grano ayuda a retener material y la conservación evita manchas.

| Herramienta | Material | Formato | Uso |
|---|---|---|---|
| Marcador | Tinta | Punta fina | Lettering |
| Carboncillo | Carbono | Barra | Valores |
| Regla | PET | 30 cm | Línea técnica |
La tinta al agua es más manejable sobre papel absorbente; la tinta al alcohol seca más rápido y se difumina distinto.
Las puntas de 0,4 mm favorecen detalle y texto pequeño; las de 1 mm o más cubren superficies con menos pasadas.
Un papel de bajo gramaje puede traspasar tinta; conviene revisar el gramaje mínimo recomendado por el fabricante.
Probá una línea continua para ver uniformidad y velocidad de secado.
Aplicá una segunda pasada para revisar si la tinta se mezcla o se traspasa.
Revisá si la tinta atraviesa el papel, especialmente en gramajes bajos.
Guardá el marcador en posición horizontal según recomendación del fabricante para conservar la punta.
Un estuche con separadores y una regla estable suelen resolver más problemas de organización que sumar unidades sueltas sin un criterio de guardado definido.
— Equipo editorial de Inkbar
Podés ver más recomendaciones sobre organización en nuestro artículo Cómo organizar materiales de dibujo en un espacio pequeño.
Suelen ser más fáciles de controlar sobre papel absorbente, aunque el resultado depende también del gramaje y la textura de la hoja.
Una regla de 30 cm cubre la mayoría de los trazados en formato A4; para formatos más grandes conviene una de 50 cm.
Guardarlo en un compartimento separado del resto de los materiales reduce el traspaso de polvo hacia otras herramientas.